Namur y sus alrededores

Bélgica está salpicada de pequeños lugares con encanto que rodean estos grandes lugares de interés para los turistas. Hoy por ejemplo, sin ir más lejos, vamos a hacer una excursión por los alrededores de la hermosa ciudad de Namur. Una visita a esta ciudad conlleva tomar el coche y dedicarle un día a descubrir lo que nos deparan sus pueblos limítrofes. A ver que nos encontramos…

Castillo de Franc-Waret

Castillo de Franc-Waret

Tomamos la carretera N-80 para acercarnos, después de 11 kilómetros, a Franc-Waret, con su precioso castillo, hoy residencia privada de los condes d’Andigne. Si el exterior es idílico con sus jardines, el interior es un auténtico museo de obras de arte. Como la mayoría de los grandes edificios belgas, se encuentra decorado de hermosos cuadros de artistas flamencos, rica orfebrería y muebles. Al lado del castillo se encuentra una pequeña iglesia románica de 1169, muy recoleta pero con un aspecto encantador.

Ahora nos desviaremos por la carretera N-92, hacia el sur, siguiendo el hermoso curso del río Mosa, abrazados por la espesura arbolada de las colinas. A sólo 5 kilómetros nos encontramos con Wepion, donde os tenéis que parar a probar sus fresas, las más famosas quizás de toda Bélgica. Un poco más adelante llegamos a Profondeville, un lugar perfecto para pasar un fin de semana muy relajante, a orillas del Mosa, practicando senderismo o piragüismo.

A 10 minutos de donde nos encontramos llegaremos a Annevoie-Rouillon, donde visitaremos su castillo de los siglos XVII y XVIII, cuyo exterior yo diría que es más suntuoso que el interior. Los hermosos jardines que lo rodean, muy parecidos, pero en menor escala, a los de Versalles, son realmente encantadores. En el interior veremos hermosos cuadros, habitaciones ricamente decoradas, y muebles de estilo isabelino.

Castillo de Sportin

Castillo de Sportin

Un poco más adelante, atravesando un puente sobre el Mosa y a poco más de 28 kilómetros, se encuentra la hermosa estampa de Dinant, un lugar del que puedo deciros personalmente, me he enamorado. Su ciudadela imponente vigilando las casitas de colores, el discurrir silente del río, y la bella y delicada figura de la Catedral, con su genuina cúpula negra… La fotografía que podéis tomar de la ciudad al otro lado del río será una de las más bellas que adornen vuestro álbum del país.

Ahora tomaremos la carretera N-947, la que discurre sobre la orilla izquierda del Mosa, a los pies de unas imponentes rocas que discurren paralelas al camino. A 17 kilómetros se halla Lustin, un lugar paradisíaco de veraneo, relajante, muy tranquilo, situado a los pies de las espectaculares Rochers de Frenes. Tres kilómetros más adelante llegamos a Godinne, bajo el Rocher de Fitovoye. Y en una pequeña excursión de 20 kilómetros a través del Mosa llegamos a Yvoir.

Yvoir es una pequeña ciudad de apenas 7000 habitantes. En ella subiremos hasta el Castillo de Poilvache, que se llega tras subir una cuesta empinada de 3 kilómetros. Es una fortaleza del siglo X que fue destruida en el siglo XV. Desde su altura la hermosura que se contempla es maravillosa, con el Mosa saludándonos en la distancia.

Volviendo hasta nuestros pasos hallaremos el Castillo de Sportin, y desde allí, apenas a 15 kilómetros regresaremos de nuevo a Namur. Un recorrido precioso que os deleitará, sin duda.

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