Durbuy, el rincón mas apacible de Bélgica

Vista de Durbuy Saint Pierre

Si algo me encantó de Bélgica, además de la monumentalidad de sus ciudades más importantes, es la magnífica calma en la que viven la mayoría de sus pequeñas poblaciones. Una de ellas es Durbuy, a 47 kilómetros de Lieja y de apenas 8000 habitantes. Es una preciosa localidad de veraneo a la que os deberíais escapar un día para encontrar la relajación y el bienestar en vuestra ruta por el país. Es un ejemplo claro de la tranquilidad de los pueblecitos belgas.

Situada en el cruce de tres regiones geológicas, la ciudad de Durbuy ofrece una sorprendente diversidad de paisajes. La región muestra magníficas vistas, a veces inusuales, como la Roche Frene, o la preciosa vista del casco antiguo de la propia Durbuy. A lo largo del río Ourthe que cubre el pueblo, se pueden ver numerosas cuevas, provocadas por la erosión del agua sobre las piedras.

Durbuy se halla en el corazón mismo de Europa, entre el río Ourthe y la tremenda roca de la Roche Frene. Su situación geográfica, cercana a muchos países, posibilita que sea un destino muy turístico, un lugar de descanso para muchos turistas de estos países vecinos. La ciudad antigua está en perfecta sintonía con el paisaje que le rodea. Un paseo por su laberinto de callejuelas medievales será uno de los encantos que no os podéis perder.

Hasta el siglo XIV, la ciudad de Durbuy tuvo una importante misión de defensa en la zona central europea. Su lugar estratégico supuso que se escogiera como núcleo importante para sustentar el dominio y la vigilancia de las fronteras. Es por ello que en Durbuy existían grandes murallas y un castillo construido sobre un promontorio rocoso, y rodeado por el Ourthe. Durbuy adquiere su carácter de ciudad en 1331, ya que significaba un importante centro comercial.

Centro de Durbuy

A la entrada de la ciudad, nada más atravesar el puente sobre el Ourthe se alza el castillo de los condes de Ursel, construido en el siglo XI y reconstruido por la propia familia en el siglo XVII, cuando de él apenas quedaban ya las ruinas. Tras el castillo se distingue la Iglesia de San Nicolás, de los siglos XVII y XVIII, con una preciosa pila bautismal del siglo XVI. A su alrededor se alza un pintoresco y homogéneo conjunto de casitas antiguas, con sus marcos y jambas de madera.

Una de estas casas es conocida como la casa española, sede de la oficina de información turística. En ella se acoge el Museo de la Halle aux Blés, dedicado a la prehistoria, la arqueología y la pesca.

Cómo llegar

La mejor forma de llegar hasta Durbuy es en tren, a través de la línea que parte de Lieja hasta Jemelle. Las paradas en la que debéis bajaros es la de Bomal, a 2 minutos a pie del centro, o bien la de Barbaux, a 5 minutos del centro. Desde Barvaux también hay un servicio de tren lanzadera que os acercará al centro de Durbuy.

Os ofrecemos por último todo lo necesario para que preparéis de la mejor manera posible vuestro viaje a Bélgica.

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2 comentarios

Comments RSS

  1. tonny dice:

    hola lei tu texto sobre durbuy y nada me quede imprecionado y enamorado al igual que tu sobre durbuy belgica..soy de mexico y me entro la curiodidad saber sobre esa hermosa city pork en tv española internacional vi un tipo documental y me gusto mucho y leyendo lo que escribes aun mas creo que me dare pronto una escapadita a ese pais y a ese sitio hermoso gracias y bye

  2. Manlus dice:

    Un sitio precioso, de cuento. Os dejo un vídeo para que tengáis una idea más certera:

    http://www.youtube.com/watch?v=QEX4MEZtWN4

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