Tchantchès, tradición popular en Lieja

Tchantchès

Es natural que, en una tierra que vio nacer a héroes como Carlomagno, los acontecimientos históricos sean tan fundamentales e importantes. Muchas veces suele ocurrir que los habitantes de cada ciudad no conocen o no están familiarizados con las historias populares y los hechos heróicos de su ciudad. Sin embargo, cualquiera que sea vuestra pregunta en Lieja sobre los famosos Tchantchés, será respondida. Se trata de uno de los grandes secretos que os desvelárán con sumo gusto.

Tchantches es sin duda un mito y una marioneta, un personaje de la tradición local, aunque para el pueblo de Lieja es ante todo un personaje de carne y hueso. Es verdad que hay que decir que la personalidad de François de Lieja, Tchantches significa François en la lengua valona, identifica a esta ciudad y sus habitantes.

Ocasionalmente sensatos, siempre bondadosos, habladores y amantes de la bebida pero en su justa medida. Tchantches es la encarnación de Lieja.

La mayoría de las ocasiones podemos encontrar a Tchantches en su isla de Outremeuse, en sus teatros de títeres, su hábitat natural y donde se siente más animado y divertido. Tchantchès nació en el año 760 en Djus-d’la-Mouse, el barrio popular de Outremeuse al otro lado del río. Dicen que las primeras palabras que pronunció fue para pedir ginebra.

Su escuela fue la calle. Algunas veces solidario y trabajador con los vecinos, en otras burlón y travieso, se cuenta de él que siempre ayudó a Carlomagno y sus valientes caballeros en la lucha con los sarracenos. Y lo hizo con sentido del humor, como solía hacer todas las cosas. Así nos lo cuentan los demás títeres que en los teatros del centro de la ciudad hablan sobre la vida de Tchantchès.

Más tarde, Tchantchès conoce a Nanesse, con la que se casa. Y para sorpresa de ella misma, se muestra como un estupendo cocinero. Prepara unas estupendas boulets de albóndigas, bañadas con una salsa de sirope de Lieja, jarabe de manzana y pera; o unas sabrosas matoufet, una fritura de huevos, tocino y harina. Todos estos platos hacen las delicias de sus propios vecinos en Djus.

Después Tchantchès se dedica a ir de taberna en taberna con su inseparable amigo Chums, donde se encuentra con la cómica pandilla de la República Libre de Outremeuse. Estos le han erigido una estatua y hasta un museo, el Museo Tchantchès, una colección en donde muestra sus trajes y los escenarios que suele regentar.

Es la vida de Tchantchés, el personaje de la tradición popular de Lieja, la imagen de cualquiera de sus habitantes, que hablan de su querida marioneta como si lo hicieran de ellos mismos. Es una forma entretenida de conocer un poco la idiosincrasia y la cultura de esta preciosa ciudad.

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2 comentarios

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  1. lola dice:

    me encanta la pagina.muy shula,besosssssssss!!!muack!

  2. petronila dice:

    esta to way tio!sse lo voy a desi a la yesi que se pahe por eta pag!!besos!

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