Fin de Año en la Grote Markt de Brujas

Campanario en Brujas

Brujas, mi eterna ciudad, la de los canales, las sorpresas, los edificios, las casitas casi de chocolate, casi de fresa, casi de tarta de cumpleaños. Brujas es un regalo que Bélgica nos ofrece cada día, cada hora, cada segundo. ¿Aún no la conocéis?, ¿aún estáis pensando un lugar mágico por descubrir?. Brujas, en cualquier época del año. Primavera, verano, otoño, invierno. Brujas es hermosa, bella, bonita, maravillosa…

Su pintoresca Grote Markt, la histórica plaza corazón de Brujas, la que late miles y miles de emociones, se llena cada 31 de diciembre con cientos de turistas y miles de sorpresas. No os podría explicar ni con palabras ni con imágenes las emociones que llegan hasta aquí desde todas partes. Todos esperan con ansia oir el toque de campanas que anuncia el Año Nuevo en Brujas.

¿Cómo es el Fin de Año en Brujas?

Hay algunos que disfrutan esa noche de Fin de Año bebiendo, bailando, saliendo de copas. Hay otros, más afortunados, que se sientan un buen rato a escuchar el toque de campanas que toda la noche tiene lugar en Brujas. Una ciudad medieval para un sonido medieval. ¿Quién no ha soñado alguna vez con algo así?. Si no lo hicistéis nunca, imaginar cómo deben sonar las campanas de Brujas en la noche de Fin de Año.

Desafiando el frío que reina en la ciudad, la gente mira al cielo, buscando encontrar en la espesura de la noche el cuerpo del sonido. Las campanas suenan, las luces bailan en las fachadas de las casas, la gente sueña, celebra un nuevo año, cargados de emociones, esperanzas, llenos del ambiente mágico y atemporal que brinda Brujas.

Compuesto por al menos 23 campanas, suenan a través de un complejo sistema de pedales. Los campanarios son instrumentos muy tradicionales en todos los Países Bajos, y sigue habiendo un número relativamente alto en toda Bélgica. Minutos antes de la medianoche, apenas se cabe ya en la plaza. La cuenta atrás se vive con el calor de las emociones. Y en ese momento…

Comienza el Año Nuevo en Brujas

Un estruendo de campanas anuncia el Año Nuevo en Brujas. La gente aplaude, se abraza, descorcha su alegría y las botellas de champagne. La Grote Markt de Brujas se convierte en Año Nuevo, como si vivéramos cualquier 31 de diciembre de la Edad Media.

Hace frío, mucho frío, pero bien vale la pena. A menudo la nieve cae levemente esa noche del 31 de diciembre. Algunos dicen que tal vez no sea nieve, sino gotas heladas de música que caen lentamente desde el campanario. No importa. Brujas es hermosa, bella, bonita, maravillosa… Un cuento de hadas para una noche inolvidable.

Foto Vía Flickr

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1 comentario

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  1. Maria dice:

    Hola, nos podrías recomendar un sitio para cenar el día de nochevieja en Brujas? Muchas gracias. :)

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