El castillo de Retie, hogar del Conde du Four

Castillo de Retie

A 60 kilómetros de Amberes, en la localidad de Retie, se encuentra el Castillo del Conde François du Four, uno de los más bellos proyectos arquitectónicos belgas que siguen la línea bizantina.

El edificio -que data de 1906- está ubicado en medio de un campo verde elegantísimo, muy cuidado, y con un diseño paisajístico único. A pocos metros de la entrada principal se extiende un lago donde se puede navegar en pequeñas embarcaciones a vela o motor.

Cada árbol y cada planta tiene una explicación estética que responde a los pedidos exclusivos del conde y a las necesidades del clima. Es una zona donde en invierno las temperaturas bajan considerablemente, entonces fue necesario buscar especies que se adapten a los cambios de todo el año.

El Conde du Four fue un exitoso empresario industrial. Se casó con Germaine Henry en 1902, juntos tuvieron siete hijas y un hijo. Cuando su madre, Josefina Frederika Dessauer, murió en 1904, se convirtió en el único dueño de la empresa familiar Brepols, dedicada a la fabricación de papel. Para ese entonces trabajaban más de 1000 empleados fijos en turnos rotativos.

Entre 1919 y 1932, du Four ejerció como alcalde de Turnhout. Al parecer tuvo una gestión exitosa y recibió el visto bueno de la nobleza, en 1929, el rey Alberto I de Bélgica lo nombró caballero y le concedió el título de barón. Su lema heráldico, que aparece en la decoración de las paredes del castillo, simboliza su propio escudo de armas en la figura de un león. Debajo reza la frase “Es mejor ser que parecer”.

Las habitaciones de la propiedad están amuebladas con piezas hechas a medida por maestros ebanistas nacionales. Y por fuera se alzan cómodos establos para ejercer el cuidado de caballos de carrera, una de las debilidades del Conde. Se dice que gastaba muchísimo dinero en los hipódromos. Antes de construir el castillo ya había adquirido una pequeña granja en un lote cercano donde se dedicaba exclusivamente a los caballos pura sangre.

Cuando falleció, en 1945, todos los animales se vendieron ya que sus herederos prefirieron no hacerse cargo de semejante gasto. El castillo sigue en pie en perfectas condiciones.

Las visitas pueden hacerse directamente en auto. Hay que tomar el camino Kasteelstraat hasta la altura 2470. Son exactamente 57 kilómetros desde el centro de Amberes. La ruta está en óptimas condiciones y el paisaje es realmente atractivo.

Foto vía: worlddisround

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