La Fuente de los jóvenes arrodillados, en Gante

Fuente de los jóvenes arrodillados

En la Plaza de San Bavon, punto clave de Gante, a pocos metros de la célebre Torre Belfort, se encuentra La fuente de los jóvenes arrodillados [Bron der Geknielden], pieza realizada por el escultor belga George Minne, en 1898. Los ganteses la llaman simpáticamente “la fuente de los meones”, por la posición en que se encuentran las figuras. Es un punto tradicional de referencia para ubicarse en el centro de la ciudad.

La obra está pensada alrededor de cinco muchachos que se miran a sí mismos, reflejados en el espejo de agua. Todos se encuentran arrodillados, con la cabeza inclinada y los brazos alrededor de su cuerpo. No es tan importante el vuelo conceptual de la obra en este caso, como si lo es la búsqueda estética. Los cuerpos espigados y desnudos -los valores con que fueron trabajados- generan un sutil impacto en el entorno urbano.

Las piezas fueron realizadas en bronce y se ubican sobre una base de mármol tallado. Cada detalle fue tenido en cuenta, desde los pies hasta los gestos del rostro. No hay demasiada complejidad en la composición, la idea fue conservar la belleza del cuerpo humano, y el acto de autocontemplación, con la menor cantidad de elementos posibles. Líneas simples pero en tensión constante.

El autor, George Minne (1866 – 1941) fue un importante escultor e ilustrador belga. Nació en Gante y fue integrante del primer grupo de artistas de la Escuela de Sint-Martens-Latem, un pequeño pueblo donde se reunían artistas simbolistas. De muy joven sus obras fueron bien recibidas. Es claro que su mayor influencia fue el trabajo del francés Rodin, aunque no intentó copiarlo, sino llevarlo hacia un cruce con el estilo medieval, típico de la tradición belga.

Los Jóvenes arrodillados pertenece a una segunda etapa dentro de su producción, una etapa muy característica donde comenzaron a aparecer figuras jóvenes, con el cuerpo descubierto y en posturas introvertidas. Se conservan varias versiones de esta obra, hay una trabajada en mármol en el vestíbulo del Museo Folkwang, en Essen, y otra en yeso en el Museo de Bellas Artes de Gante. Ambas realizadas con anterioridad.

Si visitáis Gante, ni que decir tiene que debéis visitar la Plaza San Bavón, uno de los corazones históricos de la ciudad. Allí, precisamente, encontraréis esta curiosa y hermosa fuente de los arrodillados.

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