La Casa de Paul Cauchie en Bruselas

Fachada principal

Uno de los edificios más conocidos y bellos de Bruselas es la Casa Cauchie, en la Rue des Francs. Su arquitecto, Paul Cauchie, comenzó a estudiar a los 16 años arquitectura en Amberes. Nacido en 1875, a los 18 años se matriculó en la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas. Durante los años 1893 a 1898 estudió pintura, la técnica del esgrafiado y pintura decorativa. Ganó varios premios y en 1899 se le concedió una beca para que continuara sus estudios en Italia.

A partir de 1895, mientras continuaba estudiando, Paul Cauchie comenzó a trabajar, poniendo su talento con buenos resultados en diversos medios gráficos de expresión, diseño de publicidad, carteles e ilustraciones. Ya que se consideraba más un decorador que un arquitecto (en vida sólo construyó cuatro casas), se especializó en el diseño de la arquitectura, con el que se ganó una sólida reputación por la calidad de sus diseños.

En 1905, Paul Cauchie contrajo matrimonio con Caroline Voet. Ese mismo año, Paul se decidió a construir una casa en el extremo superior de la Rue des Francs, en las inmediaciones del Parque del Cincuentenario. Diseñó la fachada como una valla publicitaria gigante, impactando desde el primer momento a todos los transeúntes. Paul no sólo pensó en la decoración de su casa, sino en la propia publicidad de su obra.

A los ojos de los paseantes se nos viene a primera vista las palabras escritas a grandes rasgos en la fachada: NOUS PAR – POUR NOUS (“por nosotros – para nosotros”). Aunque Paul hizo los dibujos para la casa, él y su esposa trabajaron juntos para diseñar y decorar el hogar bajo los términos del arte total.

Vista completa de la fachada

En el espíritu del arte total, la distinción entre las principales formas de arte, como la arquitectura, la pintura y la escultura, y las formas de arte menor, como las artes decorativas, desaparecen para dejar espacio a una forma de arte universal, en la que todas las manifestaciones artísticas, tanto los muebles, las paredes, las pinturas o los objetos cotidianos, pasan a formar parte del diseño arquitectónico.

El término del esgrafiado, conocido en el arte como sgraffito, significa rayado. Esgrafiado es el nombre de una técnica olvidada que entró de nuevo de moda a finales del XIX. Una capa de color claro se aplica sobre una capa oscura de cal, arena o carbón. El diseño que posteriormente se graba en la parte superior de la capa de color claro revela la capa de color oscuro de abajo. La incisión capta cada detalle del diseño, y éste aparece cuando está pintado.

Al ser una técnica muy barata, el esgrafiado es muy popular debido a las infinitas posibilidades de diseño que permite a los propietarios de los inmuebles. El esgrafiado forma parte del patrimonio belga. Los más bellos ejemplos se pueden encontrar en el estilo Art Nouveau. Los de Paul Cauchie adornan muchos centros de las ciudades belgas, y ayudan a tener una visión de la estética, de la cultura y las preocupaciones sociales de una época.

Los esgrafiados que creó para su Casa en Bruselas abarcan la práctica totalidad de la fachada, representando alegorías de las artes. Los matices, como el ocre, que va desde el color de la arena a el de la tierra quemada, o la sutileza del azul sobre la piedra gris, se mezcla maravillosamente con los materiales de construcción utilizados para la fachada.

De ahí que tengáis que visitar esta preciosa y singular casa en Bruselas. ¡Os aseguro que os encantará!

Información práctica

La casa se puede visitar el primer fin de semana de cada mes de 10.00 a 13.00 y de 14.00 a 17.30 horas.

El precio es de 4 euros para los adultos, y gratis para los niños menores de 12 años. Ahora bien, se ha de pagar en efectivo, ya que no se aceptan tarjetas de crédito.

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