Los mercadillos al aire libre de Bruselas

 Mercadillo de pulgas de la Plaza Jeu de Balle

La primavera en Bruselas la podemos apreciar sobre todo en sus mercados, que se llenan de coloridas frutas, productos de panadería frescos y una serie de artículos que llegan directamente desde las granjas. Es una de las cosas que más me llamó la atención de Bruselas cuando fui en primavera. El bullicio, el color y la animación de sus mercados al aire libre que se llevan a cabo cada día, en cualquier punto de la ciudad, con el fin de vender sus productos y a la vez dar una sensación algre y nueva a los turistas.

Los martes, jueves y sábado, Stockel es un magnífico lugar para acercarnos y comprar los productos de primera necesidad, como las frutas, las verduras, la carne o el pescado. También vende flores, tanto para sembrar como de jardín, a un precio muy razonable.

El domingo nos vamos al mercado de Gare du Midi, uno de los más grandes de Europa, con más de 400 puestos. Ofrece un montón de cosas traídas desde cualquier parte del planeta. Especias de África, ropas, sartenes… es el no va más de los mercados.

El miércoles por la tarde tenemos el pequeño mercado de Chateleine, en donde comprar todo lo relacionado con la gastronomía. Azafrán, vino, quesos y galletas horneadas son sus especialidades. El mismo miércoles, pero por las mañanas se celebra el mercado de Saint Alix, del mismo estilo que el anterior. Parecido es el de Ixelles, el sábado por la mañana, muy cerca de la Grand Place.

Los conocidos como mataderos de Anderlecht están abiertos todo el fin de semana, e ir hasta allí es como viajar un poco al Oriente Medio. Parecen bazares, con sus productos textiles, alimentos, animales vivos, etc… No os perdáis tampoco el mercado de pulgas, como se le conoce, de la Place du Jeu de Balle en Les Marolles. Es el lugar ideal para encontrar el típico tesoro de mercadillo. Apreciar el sabor y el olor de todos sus puestos.

Y a la salida de cualquiera de estos mercadillos al aire libre, sentaros en alguna de las cafeterías de los alrededores y, delante de una humeante taza de café, contemplar el bullicio inquietante de la plaza, el colorido intenso que se forma, la explosión de sonidos que se disfruta. Aquí en Bruselas, con la llegada de la primavera, los mercadillos al aire libre son algo más que eso. Es la propia vida de la capital, el recuerdo de un pasado medieval.

Print Friendly, PDF & Email

Tags: , , ,






Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top