Frietmuseum en Brujas, museo de la patata frita

Frietmuseum

Cuando me lo contaron pensaba que no podía ser cierto, o bien era alguna broma. Pero no, en Brujas podéis visitar el Frietmuseum, un museo dedicado a la patata… más bien a las patatas fritas… Y es que como dice la presentación del museo: la patata ha alcanzado la mayoría de edad y por ello se la conmemora con un original museo dedicado a la fritura de patatas.

Y es que, si hay un museo dedicado a los plátanos, o a los quesos, ¿porqué no uno dedicado a la fritura de patatas, digo yo?. El Frietmuseum en Brujas cuenta la historia desde los orígenes de la patata en América del Sur hasta la fritura de patatas, que dicen los belgas que inventaron ellos.

Se cree que la historia de la patata comienza hace 13.000 años, cuando crecía en la salvaje región montañosa de América del Sur, concretamente entre Perú y Bolivia. La patata fue posteriormente cultivada , y en los últimos 8000 años se convirtió en la dieta básica de los pueblos andinos.

La patata no llegó a Europa hasta finales del siglo XV, aunque su llegada se vio rodeada de cierta sospecha. La mayoría de la gente pensaba que sólo era buena para el forraje animal, y pasaron más de cien años hasta que no llegó a considerarse apta para el consumo humano.

Aunque algunos dicen que la patata se convirtió en dieta fundamental del ejército francés en las guerras napoleónicas de 1815, a menudo como patatas fritas, la mayoría de los estudiosos creen que las patatas fritas nacieron en Bélgica en 1700. Cuando los ríos se congelaban en invierno, los belgas sustituían su dieta habitual de pescado por patatas fritas cortadas en trozos.

El Frietmuseum se creó en el Saaihalle, uno de los edificios más antiguos y mejor conservados de Brujas. La parte más antigua del edificio se remonta a 1399 y todavía contiene muchas de sus características originales. Con el fin de garantizar el edificio, las reformas llevadas a cabo en él han preservado la historia para que los visitantes puedan disfrutar del museo en su integridad, además de experimentar el interior de un magnífico edificio del siglo XIV.

El Frietmuseum tiene una enorme variedad de patatas, así como objetos relacionados con este alimento. También hay una maravillosa exposición de fotos, incluidas pinturas, de los puestos de fritura belga. También podemos asistir a un pequeño cortometraje acerca de cómo preparar la patata frita.

Después de haber completado el recorrido del museo, podemos acercarnos al sótano donde degustar una gran cantidad de platos de carne guisada con cerveza, y cómo no, acompañada de una buena ración de patatas fritas. Curioso, ¿no?.

Información práctica:

Frietmuseum – Brugge, Vlamingstraat 33, 8000 Brugge, Belgium

Telephone: +32 (0)50 34 01 50

Y, como no te vas a poder resistir, aquí te dejo los horarios de este Friet Museum.

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