Torre-Campanario de Gante, tradición musical

Torre-Campanario de Gante

Sin duda alguna, la torre-campanario de la ciudad de Gante es quizás la más típica de las construcciones medievales de la región flamenca. En cada una de estas ciudades hay una torre similar a esta, y en todas ellas representa el poder de dichas ciudades, y en su momento funcionó como torre de vigilancia y tesorería.

En la Alta Edad Media a la mayoría de las ciudades se les concedió una serie de privilegios, que quedaban en manos de sus gobernantes, por lo general duques, quienes o bien lo amortizaban en campañas militares, en dar de comer a sus habitantes, o bien en la construcción de importantes monumentos que dieran realce a la población y al lugar.

Los documentos que recogían dichos privilegios se guardaban precisamente en las torres-campanario. Al mismo tiempo, las torres se utilizaban como cuartel general de la milicia de la ciudad, así como un lugar perfecto para vigilancia de la misma. En caso de incendio o ataque de algún ejército extranjero, podía advertirse perfectamente a la población con sus campanas.

La torre-campanario de Gante es quizás una de las más impresionantes que acarician los cielos de Flandes. Domina el centro de la ciudad, junto con la torre de la Iglesia de San Nicolás y la de la Catedral. Los arquitectos fueron Jan van Aelst y Felipe de Beergine. La torre se concluyó en 1338, cuando el rey inglés Eduardo II donó al campanario sus campanas. En las esquinas superiores de la torre se colocaron cuatro soldados de piedra. Hoy en día ya no existen estas esculturas, tan sólo una que se conserva, desde 1870 en la sala de tesoros de la torre.

Cuatro copias de esas esculturas adornan hoy en día la torre. La tesorería de la torre estaba custodiada por dos enormes puertas, cada una de ellas con tres cerraduras. Dichas puertas sólo pueden ser abiertas por los altos cargos de la ciudad. En Gante siempre hay cuatro soldados de guardia en la parte superior de la torre. Cada hora, en la época medieval, hacían sonar sus cuernos como señal de que la ciudad era continuamente vigilada.

El Carillón, o conjunto de campanas, es una parte fundamental de la historia y la tradición musical flamenca. En este camapanrio se encuentra una de las campanas más famosas de todo Flandes, la conocida como Roeland. Más tarde fueron colgadas otras campanas más pequeñas en la torre.

En 1914, como anécodta, se intentó instalar un sistema eléctrico para el toque de campanas, que provocó una pequeña explosión en una de las campanas. Aquella campana que sufrió la detonación está hoy en la plaza donde se halla la torre campanario. La torre también está coronada con un dragón de 1377.

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