El Castillo de Loppem y sus jardines

 Castillo de Loppem

El castillo neogótico de Loppem es uno de los ejemplos más bellos de residencia de verano, construida por una noble familia de Brujas. El pintoresco castillo se halla en una isla artificial, oculta por un gran parque paisajístico. El diseño del parque fue confiado al arquitecto de jardines, Jean Gindra, en 1851.

Un par de años más tarde, Charles van Caloen y su esposa, elaboraron los planos para construir el castillo, cuyas paredes se reflejan en el parque. En 1873, los hijos de Charles van Caloen fueron los que diseñaron el laberinto de setos que se puede visitar en una de las esquinas del castillo.

La historia del castillo actual se inicia en 1756, cuando la familia De Potter Drogenwalle de Brujas, compra los terrenos de Loppem. Demolieron la casa y construyeron su residencia de verano. Alrededor del castillo se creó un parque y unos jardines, y más allá, en 1812, Pieter Clement de Potter, creó otros paisajes circundantes.

El jardín octogonal incluía dos pabellones, de los cuales hoy se conserva uno. La familia Van Caloen tomó posesión del castillo y el parque en 1824. Charles van Caloen y su esposa no sólo reconstruyeron el castillo, sino que también rediseñaron el parque en 1850. En 1851, Jean Gindra elaboró un nuevo diseño de jardín, en estilo inglés. Delante de la primera muralla del castillo se construyó un enorme estanque. Resulta hoy impresionante ver como toda la casa se refleja en las aguas del estanque.

Se puede pasear a través de los jardines, con sus zonas de pastos, a través de puentes que nos llevan a ver coníferas y árboles de hoja caduca y arbustos, siempre con la imagen del castillo en el horizonte. La variedad de plantas refuerza el carácter pintoresco del parque. No en vano, fueron importantes horticultores de renombre lo que realizaron las plantaciones en el siglo XIX.

En 1873 se diseñó el laberinto, un kilómetro y medio de arbustos, con decenas de corredores. Originalmente, el laberinto sólo estaba a la vista de la familia Van Caloen, pero en 1892 se abrió al público también. Pronto se convirtió en una atracción muy popular en la región.

Al término de la Primera Guerra Mundial, el Castillo de Loppem se convirtió en escenario de un importante acontecimiento de la historia de Bélgica. El rey Alberto se mudó hasta aquí durante aproximadamente un mes, a finales de octubre de 1918, convirtiéndose Loppem en la sede del ejército belga, y punto de encuentro internacional.

Información adicional

* Horarios: El parque está abierto desde el amanecer hasta el atardecer.

* Precios: La entrada al parque es gratuita, mientras que al laberinto es de 1,25 euros por persona

Existe un aparcamiento gratuito para los turistas. El castillo y el parque cuentan con salón de té. La visita ronda entre una y dos horas.

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