Berchem Sainte Agathe, histórico o moderno

Berchem Sainte Agathe

A unos pocos minutos del centro de Bruselas está este municipio que tiene todas las cualidades de las grandes ciudades excepto el caótico bullicio. Aquí puedes moverte en bus, tranvía, taxi, pero seguramente quieras quedarte quieto, sentado en cualquier esquina o en cualquier parque disfrutando de esa paz tan característica de este lugar. Es uno de los diecinueve municipios que integran la región de Bruselas Capital.

Limita con las comunas de Koekelberg, Ganshoren y Molenbeek-Saint-Jean, de Bruselas y con los municipios flamencos de Dilbeek y Asse. La tranquilidad tan propia de Berchem Sainte Agathe sumada a su perfecta localización en el centro del país y de la capital, fue lo que alguna vez llevó al célebre arquitecto Víctor Bourgeois a referirse a este municipio como «un pueblo dentro de la ciudad».

Aquí se habla mayormente en neerlandés y en francés, pero la diversidad lingüística sigue siendo de lo más amplia. Los continuos contrastes idiomáticos de Bélgica también se reflejan en otros aspectos de este lugar donde, a pesar de su inmensa calma, puedes encontrarte con lugares de intenso tráfico como la Chaussée de Gand o la Gentsesteenweg. Sin alejarte casi nada, puedes pasar a la apacible plaza de la zona más antigua del municipio donde está la vieja iglesia que hoy es un centro cultural.

Justo detrás, continúas por la Allée Verte (avenida verde) hasta que sin darte cuenta estás en el Wilder (bosque verde) y las granjas enormes de Zvelenber. Allí pastan cientos de cabezas de ganados cada verano; un completo espacio rural sin rodeos insólitamente junto al ámbito más metropolitano. De la ciudad al campo, del ajetreo a la quietud, del francés al neerlandés, todo en dos pasos.

Otra de sus atracciones es la Cité Moderne, un conjunto de 275 viviendas construidas entre 1922 y 1925 por el célebre, y antes mencionado, Víctor Bourgeois, actualmente considerado el arquitecto modernista más grande de Bélgica. Las construcciones de este barrio se rigen estrictamente sobre los criterios estilísticos modernos que hoy parecen absolutamente lógicos pero que en ese momento fueron técnicas pioneras y revolucionarias que recién entraban en su fase experimental.

Así, estas edificaciones, que se componen tanto de casas como de pequeños edificios de apartamentos, se caracterizan entonces por disponerse en bloques orientados hacia el sol y con jardines privados, terminaciones en ángulos rectos y techos planos, la carencia de todo adorno superfluo y la pintura siempre blanca con algún que otro detalle en color. Son construcciones de bajo costo donde se utilizó casi por primera vez el concreto reforzado. Es realmente una reliquia histórica de la arquitectura moderna.

En otro sentido está también el Mercado Anual así como el Festival Emergence donde se realizan varios conciertos de música belga contemporánea conjuntamente con varias exposiciones artísticas.

Por mencionar una curiosidad, aquí nació y creció Jean Claude Van Damme. Vamos, no me digas que no lo conoces. Fue el hijo de un comerciante de flores, estudió artes marciales y llegó a ser campeón europeo de kárate, también tomó clases de Ballet y fue físicoculturista, obtuvo el título de Míster Bélgica y hasta tuvo un gimnasio. El resto de la historia ya la conoces.

Foto Vía: http://www.skyscrapercity.com/

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