El Palacio Real de Bruselas

Palacio Real de Bruselas

El Palacio Real de Bruselas, a menudo conocido como el Palacio Real de Bélgica, es la residencia oficial real, situado en el centro de la capital belga. A pesar de que en su momento fue el hogar de los reyes, rara vez es utilizado hoy en día por la familia real belga, que residen en el Castillo de Laeken, a las afueras de Bruselas.

El Palacio Real está situado frente al Parque de Bruselas, en una hermosa y larga plaza conocida como la Plaza del Palacio. Este Palacio acoge hoy en día el Parlamento belga, símbolo de su sistema de gobierno, monarquía constitucional y democracia parlamentaria.

La estructura del Palacio se remonta a la Edad Media, cuando era llamado el Palacio Coudenberg. Este palacio medieval fue construido en la segunda mitad del siglos XI y primera mitad del XII. Se parecía más a un castillo fortificado y constituyó la primera línea de defensa de Bruselas. Fue la residencia del Duque de Brabante, que vivía en la cercana localidad de Lovaina.

A lo largo de los años el palacio fue renovado y reconstruido, ampliado y mejorado en consonancia con el aumento de poder de los Duques de Brabante y sus sucesores. El famoso Salón del Trono, conocido como Aula Magna, fue construido en el siglo XV por Felipe el Bueno. Este Salón ha sido testigo de grandes acontecimientos históricos, como la abdicación del emperador Carlos V, quien dio la corona belga a su hijo Felipe II en 1555. Este momento de la historia está representando en las pinturas de las paredes del palacio.

Salón de los Espejos

Desgraciadamente, el Salón original fue destruido por un terrible incendio en 1731, reconstruyéndose en 1775. Muchas excavaciones arqueológicas se han llevado a cabo en el Palacio, encontrándose restos de otras épocas, así como elementos de interés histórico de la ciudad de Bruselas.

Después de la Revolución belga en 1830, el Palacio se entregó a Leopoldo de Sajonia Coburgo, nuevo rey de Bélgica. Al igual que su predecesor, Guillermo II, usó el palacio para las reuniones oficiales, trasladándose a vivir al Castillo de Laeken. Durante su reinado fueron pocos los cambios realizados en el palacio. Sin embargo su hijo, ampló, decoró y casi duplicó la superficie del palacio.

El arquitecto Alphonse Balat desempeñó un papel importante en el nuevo diseño, decorando el Salón del Trono, y diseñando la Gran Escalinata y la Gran Galería. Balat tenía previsto hacer una nueva fachada, pero murió antes de poder llevarla a cabo. La actual fachada data de 1904, según los planos del arquitecto Henri Maquet. De este nuevo diseño data también el jardín que separa el Palacio de la plaza.

Una de las atracciones más destacadas del Palacio es el techo y la lámpara en forma de tela de araña de la conocida como Habitación de los Espejos. Esta magnífica lámpara cuenta con más de un millón de joyas en forma de escarabajo. Su proeza técnica se manifiesta a la luz natural. Jan Fabre y su equipo de 29 artistas pasaron tres meses en completar la lámpara.

Otra de las atracciones es la Habitación del Imperio, que contiene once enormes jarrones dorados con flores, representando cada una de las once provincias belgas. El Palacio Real está abierto al público desde 1965, y abre de mayo a principios de septiembre.

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1 comentario

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  1. miriam dice:

    Muy interesante!

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