
Hasta hace muy poco tiempo, en Bélgica, el bosque de Soignes, y en general, los bosques, eran simplemente considerados por su aspecto económico, aspecto no menor, pero se desconocía totalmente el enorme potencial de éstos como zona turística. A partir de la década del 70 se empezó a tomar conciencia de esta opción, y a crear áreas de recreación apropiadas para la exploración, el descanso y el senderismo.
¿Dónde está el bosque de Soignes?
El Bosque de Soignes está situado en la intersección de tres regiones: Valonia, Flandes y Bruselas. Su superficie actual abarca aproximadamente 5.000 hectáreas, la mayor parte ubicada en Valonia (un 80%), y se considera que son restos de la floresta que antiguamente cubría una parte importante de Bramante. Formados mayoritariamente por hayas que forman una cúpula, la cual recuerda a una catedral y crea un microclima con su propia flora y fauna, hoy, basándose en su nueva función de lugar dedicado al turismo y la recreación, se ha enriquecido con diversas especies, la mayoría de hoja caduca. La fauna cuenta también con una gran diversidad: mamíferos, aves, anfibios y reptiles, pueblan y reinan en el Bosque de Soignes.
La región Valona ha promovido una rigurosa campaña de conservación de la naturaleza, y las dos regiones restantes se han unido para hacer del bosque una “Zona de protección especial”. Actualmente forma parte de NATURA 2000, la red europea de espacios naturales que fomenta la conservación de biotopos ecológicos de alto valor y especies exóticas de flora y fauna.

En el mismo corazón del bosque, aproximadamente a 15 km. del Aeropuerto Internacional y de la ciudad de Bruselas, y a 25 minutos en coche de la Estación de Trenes MIDI encontramos “El Dolce la Hulpe Brussels“, magnifico complejo hotelero con 264 habitaciones con vistas a los bosques y excelentes instalaciones para disfrutar y relajarse: sauna, baño turco, piscina, cubierta, cancha de tenis, cancha de voleibol y gimnasio. Su entorno asimismo invita al esparcimiento y la tranquilidad, rodeado de 72 hectáreas de exuberante vegetación que hace olvidar el stress de la ciudad e invita a disfrutar del ocio.
¿Cómo es este bosque?
Es considerado el pulmón verde de la capital belga, un refugio de tranquilidad y naturaleza a tan solo unos minutos del bullicio urbano.
El paisaje del Bosque de Soignes se caracteriza por sus imponentes hayas y robles centenarios, que forman una bóveda natural de tonos verdes en verano y dorados en otoño. De hecho, cerca del 80 % de su superficie está cubierta por hayas, algunas con más de 200 años de vida. Esta homogeneidad forestal le da al lugar una atmósfera casi mágica, especialmente cuando los rayos del sol atraviesan las copas y dibujan juegos de luz sobre los senderos.
El bosque, además de ser un magnífico lugar para pasear o practicar deporte, también tiene un gran valor ecológico e histórico. En 2017, parte de él fue inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO como uno de los “Bosques antiguos de hayas primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa”. En su interior hay especies animales protegidas, como el lirón gris, el pico mediano y varios tipos de murciélagos. Además, aún se pueden encontrar restos del pasado, como antiguas calzadas romanas, ermitas y restos de abadías.
El bosque está atravesado por una red de más de 100 kilómetros de senderos perfectamente señalizados, ideales para caminatas, ciclismo o paseos a caballo. También cuenta con centros de interpretación, como el Centro de la Foresterie de Groenendaal, donde se puede aprender más sobre la flora, fauna y gestión sostenible del lugar.
Cómo llegar al bosque de Soignes
Se puede acceder al bosque en tranvía, tren o autobús.
- En tren, la estación de Groenendaal (línea Bruselas–Ottignies) se encuentra justo a la entrada del bosque.
- En tranvía, la línea 44 desde Montgomery hasta Tervuren ofrece vistas preciosas y deja al visitante junto a los senderos del bosque.
- En coche, basta con seguir la avenida Louise o la Chaussée de La Hulpe, que conducen directamente a sus accesos principales.





