Hoy te llevaré a través de estas líneas a un sitio que, aunque no es de los más famosos entre los turistas, a muchos les encanta: Es el Autoworld, un museo de coches alucinante.
Puede que os sorprenda el que os lo recomiende porque pensaréis que hay otros muchos lugares en Bruselas que son más turísticas y monumentales, pero es que aunque no seas fanático de los automóviles (yo tampoco lo soy), este museo te va a sorprender.
No es solo para los que saben de motores o tienen posters de Ferraris en la pared. Autoworld es un viaje en el tiempo. Y además, el edificio donde está es una joya por sí solo.
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ToggleUn poco de historia
Este museo se fundó en 1986, pero la historia empieza mucho antes. Todo comenzó con un señor belga, Ghislain Mahy, que era mecánico y tenía una pasión descomunal por los coches. Empezó a coleccionar autos en los años 40 y llegó a tener más de mil vehículos, y muchos de ellos acabaron aquí, en Autoworld.
No era un millonario excéntrico, sino alguien que de verdad amaba el mundo del motor. Gracias a él y a su familia, tenemos hoy esta colección impresionante.
Lo mejor de todo es que este museo está en el Parque del Cincuentenario, en un edificio gigantesco con arcos y cúpulas que parecen sacados de una película, un edificio que se construyó en 1880 para celebrar el 50º aniversario de Bélgica como país. Vamos, que historia no le falta.

¿Qué podéis ver en Autoworld?
Nada más entrar, ves una sala inmensa, con suelos brillantes y coches por todas partes. Algunos están en plataformas, otros al nivel del suelo, y casi todos relucientes como si acabaran de salir del concesionario.
Tienes desde carruajes sin caballos (esos primeros coches que iban a 15 km/h y hacían un escándalo tremendo), hasta superdeportivos modernos que parecen naves espaciales.
Hay coches de todas las épocas: los años 20, 30, 50, los coloridos años 70… Y lo mejor es que están organizados por temas.
En Autoworld hay una zona dedicada a la industria belga del automóvil, y es que Bélgica tuvo sus propias marcas como Minerva, FN o Imperia—, otra zona con coches reales (o sea, usados por la familia del rey), una parte con motos, otra con coches de cómic en el que encontrarás hasta el coche de Tintín, y una zona de coches de competición.

Lamentablemente no podéis tocar ninguno, pero sí verlos desde muy cerca. Además, hay paneles informativos (también en inglés y francés) y algunos vídeos. También tienen exposiciones temporales que van cambiando. Si tenéis suerte os puede tocar alguna temática curiosa, como coches de James Bond o vehículos eléctricos del futuro.
¿Dónde está y cómo se llega a Autoworld?
Autoworld está en el Parque del Cincuentenario, uno de los lugares más bonitos y tranquilos de Bruselas. Está un poco alejado del bullicio del centro, pero muy bien comunicado.
Puedes tomar el metro, líneas 1 o 5, y bajarte en la estación Merode. Desde ahí caminas 5 minutos y listo. También puedes llegar en bus (líneas 22, 27 o 80) o en tranvía (81 o 83).
Si tienes tiempo, incluso puedes alquilar una bici y darte un paseo por el parque antes o después de la visita.
Andando es un paseo importante pero muy agradable. Desde el Palacio Real de Bruselas, por ejemplo, tardarás entre 30 y 45 minutos según el ritmo que lleves.
Horarios y precios para ver Autoworld
La entrada general cuesta 16 euros. Si eres estudiante, jubilado o tienes alguna discapacidad, son 13 euros. Y si vienes con peques menores de 4 años, entran gratis. Ah, y con la Brussels Card, puedes entrar gratis o con descuento.
El museo abre todos los días, así que no tienes que preocuparte por eso:
De lunes a viernes, de 10:00 a 17:00.
Los fines de semana, un poquito más: de 10:00 a 18:00.
Eso sí, te recomiendo llegar al menos una hora y media antes de que cierre para verlo con calma.
Tienes toda la información necesaria en su web oficial.
Una última recomendación
Al salir puedes parar en la Brasserie Bagnole, el restaurante que hay dentro del museo. Tienen comida sencilla pero rica: hamburguesas, ensaladas, pastas. Y si te gusta llevarte recuerdos, la tiendita tiene cosas muy chulas: miniaturas, libros, camisetas, imanes…
Además, casi enfrente tienes el museo de historia militar de Bélgica, que es espectacular si te gusta la Historia, y además el impresionante Arco del Cincuentenario al que, por si no lo sabéis, podéis subir y tener unas vistas espectaculares del parque.
Así que ya sabes: Si estás en Bruselas y quieres hacer algo diferente, sin agobios y en un lugar precioso, date una vuelta por Autoworld. Es uno de esos lugares que no salen siempre en las guías, pero que te dejan una sonrisa en la cara.
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