Paseo mágico por Brujas, ciudad encantada

Brujas de noche 2

Corre el año 1501, España es un imperio donde el sol nunca se pone. El archiduque Felipe el Hermoso va a ser coronado junto a Juana. Juana está loca. Felipe la ha embrujado. Juana está ciega, solo tiene ojos para él y los celos la devoran. Felipe ha nacido en Flandes, en la ciudad de Brujas, en 1478.

Brujas, igual de hermosa que Felipe. La ciudad parece un hechizo. Los carruajes todavía atraviesan la ciudad. Las calles todavía son empedradas. Corre el año 2000, el casco histórico sigue igual de hermoso, bien conservado o reconstruido, es declarado patrimonio de la humanidad.

Neogótica por donde se la mire, el Campanario y el Mercado cubierto en la Plaza Mayor, las pequeñas Casas de Caridad, el Beguinaje Ten Wijngaerde, La Catedral de San Salvador y la de Nuestra Señora. Hay molinos en los alrededores, pequeños molinos, pequeñas las casas, pequeñas tiendas de bombones, muchas tiendas de bombones, el chocolate más rico que jamás hayas probado, y hay restaurantes, todos bonitos, y la cerveza más rica que te puedas imaginar.

Todo parece un cuento, «había una vez un príncipe… había una vez una ciudad…». Juana se volvería loca de nuevo.

Es la Edad Media detenida en el tiempo, la ciudad llena de canales, llena de puentes. Por eso Brugge en neerlandés, por los puentes, porque brug es puente.

Hay gente que pasea en barcos, gente que pasea en carruajes tirados por caballos increíblemente robustos y de pelaje brillante. Hay un parque de árboles altísimos. Hay callejuelas donde no hay nadie, donde caminas entre esas casas simpáticas sin cruzarte con nadie, sacas fotos y son todas hermosas, las fotos y las casas. La luz aquí tiene otro brillo.

Un día puede ser poco o puede ser mucho. Ser poco porque tal vez no alcanza para ver todo, y porque siempre quedarán las ganas. Ser mucho porque Brujas es una ciudad como pocas, llena de encanto, una magia que dura para siempre.

No, no estoy loco. Todo lo que digo es cierto. Parece mentira pero es cierto. Juana estaria loca, yo no. Parece un cuento pero yo no soy un cuentista. La ciudad existió y existe. Hoy igual que hace siglos, ?había una vez? y hay todavía.

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