El Palacio de Egmont, en Bruselas

El Palacio de Egmont

En toda gran ciudad, como es el caso de Bruselas, los días para conocerla se hacen cortos ante tanta historia, arquitectura y encanto. Es cierto que no podemos aspirar a agotar una ciudad grande en un solo viaje, y tal vez ese sea el encanto de viajar: que cada vez que recorremos un lugar en el que hemos estado pocas veces, descubrimos algo nuevo, y no solo otro edificio u otra plaza, sino otras perspectivas, otra atmósfera.

Por supuesto que, en una primera visita a Bruselas, la Plaza Real, la Taberna Manneken Pis, el Atomium, el Museo de Bellas Artes y otros símbolos indiscutidos de la ciudad no pueden quedar fuera de nuestro itinerario.

Pero tal vez sí quede fuera el Palacio de Egmont, y por ello hoy quiero hablaros de él. Porque, aunque no sea uno de los principales sitios que os promocionarán al viajar a la capital belga, bien vale la pena pensarlo dos veces antes de perderse de conocerlo.

Información sobre el Palacio de Egmont

El Egmontpaleis, en neerlandés, o Palais d’Egmont, en francés, es ni más ni menos que una inmensa mansión situada en el corazón de la ciudad. Fue construida entre los años 1548 y 1560 por Françoise de Luxemburgo y su hijo, Lamoral, quien en ese entonces era el conde de Egmont.

Aquí puedes conocer a particular historia del conde de Egmont y por qué se le considera un héroe belga.

Debido a las sucesivas obras que hicieron de este edificio lo que hoy conocemos, conviven en él muy diversos estilos, convirtiéndolo en una línea de tiempo de la arquitectura europea. En sus inicios, comenzó siendo un edificio de estilo gótico flamenco, para luego inclinarse hacia el estilo renacentista.

Durante las obras que continuaron en el siglo XVIII, una vez que el edificio ya era propiedad de la familia Arenberg, primó el estilo clásico. Se cree que fue Giovanni Niccolo Servandoni quien dejó su impronta neoclasicista en el palacio.

Un terrible incendio tuvo lugar en 1891, demoliendo la parte más antigua del palacio. Por ello, se debió reconstruir esta sección, dejando un uniforme estilo clásico en el total de la construcción.

En 1964, el estado belga compró la propiedad, debido a su valor arquitectónico e histórico. Allí se instalaron en su momento muchas personas renombradas, como la reina Cristina de Suecia, Luis XV, Jean-Baptiste Rousseau y Voltaire.

En nuestros días, el edificio es utilizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, siendo empleado como escenario de conferencias internacionales de gran importancia. Puede ser visitada la parte exterior del palacio.

Información práctica

Dirección: 8, place du Petit Sablon / Kleine Zavel.
Horario: abierto todos los días.
Entrada gratuita.
Cómo llegar: en Metro, estaciones Parc y Porte de Namur; en tranvía, líneas 92, 93 y 94; en autobús, líneas 20, 34, 95 y 96.

Foto vía: Brussels Pictures

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