Torre gótica en Lovaina La región de Flandes tiene tres motivos principales para atraer turistas de todas partes del mundo: sus históricas ciudades hermosamente preservadas y en las que se respira la cultura, sus atractivos campos a las afueras de las urbes y sus costas. Eso la convierte en el destino por excelencia en cualquier viaje a Bélgica, tanto para estancias cortas, con fines culturales o simplemente para tomarse un tiempo de relajación. Los cientos de lugares de interés cultural, junto a la renombrada y deliciosa cocina flamenca, continúan atrayendo más visitantes cada año que pasa. Allí se encuentran excelentes hoteles y restaurantes que se aseguran que los turistas se vayan con la mejor impresión. Y dentro de las ventajas de esta provincia está que se puede encontrar alojamiento que va desde el más lujoso hasta de ambiente hogareño. La costa de Flandes en el mar del norte tiene cerca de 65 kilómetros de playas llenas de arenas finas y bellas. Allí cada resort a la orilla del mar tiene sus propias características y ventajas, además de disfrutar de un cómodo clima templado marítimo que se siente en esta parte de Bélgica. Los turistas que visitan Flandes no deben olvidar visitar una de las importantes ciudades culturales como lo son Bruselas, Brujas, Amberes, Gante, Lovaina y Malinas. Allí se puede dar un vistazo al pasado en sus edificios, museos, ayuntamientos, iglesias y catedrales, que además guardan celosamente pinturas, esculturas y paneles realizados por algunos de los más famosos artistas internacionalmente. La belleza natural de esta región belga se puede apreciar mejor en las tierras bajas flamencas en donde prevalece una atmósfera de paz y tranquilidad indescriptibles. La provincia de Limburgo tiene una gran cantidad de parques naturales, muchos de ellos para la recreación. En la parte nororiental de esta región hay muchos bosques y terrenos de diferente belleza que satisfacen todos los gustos de los turistas. |