Brujas: un recorrido por la ciudad

Plaza principal de Brujas

Brujas es la ciudad más bella que hasta el momento yo haya podido conocer. Lo digo así de rotundo. Es un sueño, como vivir un cuento de otra época; un paseo por el pasado; por una Edad Media carcomida por la nostalgia y por los bellos recuerdos de historia que sólo en libros hemos podido conocer.

Brujas nos transporta, nos sublima con cada rincón; con cada olor, con cada color, con cada sabor. Olor a piedra mojada; color pálido de historias remotas; sabor a tradición medieval. Y todo te llega a los ojos en un impacto visual como pocas veces puede tenerse, porque ya la entrada a la ciudad, la más conocida de todas, es un paisaje idílico, como su mismo nombre: el Lago del Amor, el Minniwater, un remanso de paz y tranquilidad que oculta a la ciudad tras sus muros de piedra.

El siguiente punto del recorrido fue el Beginhof, fundado en el año 1245 por la condesa de Flandes, destinado al descanso del alma. Su silencio sepulcral choca frontalmente con la alegría de la calle más comercial de la ciudad: la Sint-Katelijn Straat donde se aglutinan todas las tiendas turísticas de Brujas y se puede comprar el mejor chocolate belga.

Justo al final de la calle nos encontramos con la iglesia de Nuestra Señora, en la esquina con la calle Dijvers. Es la popular Vrouwekerk, donde se encuentra la Virgen con el Niño, atribuida a Miguel Angel. Esta esquina, así como la calle Dijvers forman uno de los puntos más fotográficos y bellos del casco histórico de Brujas, pues a lo largo de toda la calle puedes ver trabajar a los pintores y vendedores de chocolate frente al canal, mientras a su alrededor se levantan las paredes de piedra tan característica de estas ciudades casi medievales. En este punto no podéis sino sacar las cámaras y empezar a tomar las fotografías, que seguramente se convertirán en algunas de las más bellas de vuestro viaje por Bélgica.

Y así, desde ese pequeño rincón se comienza el paseo por esta calle, entre tilos, entre puentes de piedra que se elevan sobre el canal, entre acogedoras casas de piedra blasonadas, entre lienzos que admiras por esa extraña capacidad que poseen algunos artistas de plasmar con sus lapices en un sólo  dibujo la poesía de los sueños nostálgicos, del aire melancólico y cansado que Brujas posee. Aspiras el olor del aire, cierras los ojos y oyes, el suave susurro del agua mansa cuando una barca pasa cerca…

Brujas de noche 1

Llegamos a la Markt, el corazón de Brujas. Su arteria principal. El centro de la ciudad; donde se concentran tantos siglos de historia. La Torre de los Hallen, del año 1248, es el emblema de la ciudad; su estampa más fotografiada. Cubriendo otro de los lados, el Palacio Provincial del siglo XIX y justo al lado contrario de la Torre Hallen están las casas flamencas que se construyeron entre los siglos XVI y XVII.

Justo por un callejón, la Braidelstraat, llegamos a la segunda plaza más importante de la ciudad: la Burg, donde se encuentran el Palacio de Justicia y el Ayuntamiento del siglo XV, de estilo gótico, y al mismo tiempo, el más antiguo de toda Bélgica.

Debajo del Palacio de la Cancillería, en esta misma plaza, se encuentra un arco abovedado que nos conduce a la calle del Asno Ciego desde el que se inicia un breve paseo por calles típicas flamencas, empedradas y estrechas que nos terminará llevando de nuevo a la calle Dijvers. La famosa Orilla Verde o Gronerei acumula la mayor cantidad de restaurantes típicos de Brujas, donde podréis degustar los famosos mejillones con patatas fritas mientras a vuestros ojos se despliegan unas inmejorables vistas de la silueta de todo el casco histórico de la ciudad. Es desde este rincón de Brujas de donde se obtienen la clásica foto de Brujas con los canales y la Torre Hallen de fondo que podéis ver a continuación.

Brujas de noche 2

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22 comentarios

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  1. Pilar dice:

    ¿D9nde se puede conseguir manteles bordados a buen precio en Brujas?

  2. Hola, Pilar:

    Allí tienes el museo de encajes donde cuentan con una tienda propia, aunque probablemente, al ser un centro turístico salgan un poco más caro. Eso sí, so nartesanales y hechos allí. De todos modos, si te das un paseo por Brujas irás viendo alguna que otra tienda exclusiva de encajes, mantelería, etc.

    Un saludo

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