Diest, el refugio del Demer

Bégica está jalonada por pequeños pueblos que apenas sobrepasan los 40.000 habitantes. Pueblos que se caracterizan por su condición de ciudades fortalezas que en el pasado sirvieron de vigías en la Europa central. Uno de estos pueblos es el que nos ocupa hoy, Diest, en la provincia de Brabante, un pintoresco lugar sobre el río Demer. Vamos a acercarnos a él.

Ayuntamiento

Ayuntamiento en la Grote Markt

Una de las peculiaridades que venimos observando en la mayoría de los pueblos que se extienden por Bélgica es la tranquilidad y el silencio que desprenden. En Diest esta sensación es relajante. Las murallas, que en parte se conservan visibles aún, sirvieron varias veces de refugio en el pasado a la población. Diest fue feudo de Guillermo el Taciturno, fundador de la Casa de Orange-Nasau, que aún hoy es la casa reinante en los Países Bajos.

Nuestra visita se inicia en la preciosa plaza principal, la Grote Markt, rodeada de casas antiguas. Algunas de esas casas que debemos visitar sin duda son la de Keizer, de 1616, la de Leliekamer, del siglo XVII, la de Guilden Boom de 1745, la de Roos de 1720, y la de Zoete Inval de 1711. En esta plaza también nos encontramos con el Ayuntamiento, reconstruido en 1726 sobre un antiguo edificio románico. Hoy en día el Ayuntamiento alberga a su vez un Museo Municipal que guarda una de las joyas de la ciudad, un cuadro de un Juicio Final de autor flamenco desconocido.

En la sala gótica del mismo Ayuntamiento, una preciosa sala del siglo XIII bellamente decorada, se conservan también estatuas del siglo XV y otro precioso cuadro de la Virgen con el Niño, obra francesa de 1345. Además también se exponen documentos importantes relativos a la ciudad, armas usadas en las guerras que asolaron en multitud de ocasiones la ciudad. Y en la sala románica del Museo se exponen hallazgos prehistóricos hallados en Diest.

Iglesia de San Sulpicio

Iglesia de San Sulpicio

En el centro de la Grote Markt se encuentra la Iglesia de San Sulpicio, de estilo gótico-brabantino, obra del arquitecto Van Vorst en 1416. Si entramos en ella lo que más nos llamará la atención será la inmensa sillería del coro de 1491 y las vidrieras de los ventanales, no tan espectaculares como en otras iglesias que hemos visto pero sí muy llamativas. Como casi todas las iglesias belgas, las capillas y las naves laterales están decoradas con preciosos cuadros y trípticos flamencos, como una Adoración de los Magos.

Abandonando la Grote Markt nos adentramos en el Begijnhof de la ciudad. A su entrada se halla la Iglesia de Koning Alberstraat, que se alza entre preciosas casas antiguas del siglo XV, que en su tiempo fueron sede de pequeñas abadías. Más adelante llegamos a la iglesia principal del barrio, la de Nuestra Señora, del siglo XIII. El barrio del Beguinaje de Diest es uno de los más conocidos de todo el país, ya que por algo está reconocido entre los trece Beguinajes belgas que son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En el centro del barrio, estre las pintorescas callejuelas que suben y bajan sin solución de continuidad, está la Iglesia de Santa Catalina, del siglo XIV, cuyo interior tenemos que visitar porque, aunque sea un espacio pequeño, es una belleza barroca ineludible.

Cómo llegar a Diest:

  • Para llegar a Diest podemos hacerlo tomando un tren desde Bruselas. El trayecto será de 55 minutos y el precio de 7 euros.
  • Desde Amberes el tren nos llevará poco más de una hora a un precio de 7.70 euros.
  • Desde Gante el trayecto nos llevará hora y media a un precio de 14.60 euros.
  • Y desde Brujas el tren tarda unas dos horas hasta Diest a un precio de 18.40 euros.

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1 comentario

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  1. marina vandereyken dice:

    Es nececario adaptar los precios del tren. Desde Bruselas el tren a Diest cuesta 9 euros en vez de 7. Y el muséo en el Ayuntamiento fue cerrado y reconstruida y vas a abrir en mayo 2009. Muchas gracias.

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