La Colegiata de San Pedro en Lovaina

Iglesia de San Pedro en Lovaina

La bellísima y universitaria ciudad de Lovaina cuenta con numerosos encantos que la hacen merecedora de una visita si viajamos por el país belga. Uno de sus muchos encantos es la Colegiata de San Pedro, obra maestra del gótico brabantino, cuya construcción fue iniciada en 1425 por S. van Vorst y continuada por Keldermans y Mathieu de Layens. Josse Maetsys diseñó las torres de la fachada que se empezaron en 1503 quedando inconclusas. Después se le irían añadiendo elementos durante el barroco y tras la última guerra.

Yo os aconsejo dar una vuelta primero por todo el perímetro del edificio para contemplar la elegancia del altísimo conjunto, donde destacan los arcos que parecen pender del horizonte sin sostenimiento alguno. El interior tiene una planta de 92 metros de largo y 27 de ancho. Está iluminado por 90 ventanales y sostenido por 28 pilares que suben casi desde el suelo en nervadura. El altar mayor es de 1742.

En la primera nave de la derecha está la tumba de Stapleton, muerto en 1596. En las demás capillas hay cuadros de los siglos XVI y XVII, destacando la cuarta capilla donde contemplaremos el cuadro de La Última Cena de Janssens, del siglo XVIII. Un poco más adelante se conserva una pequeña maqueta de piedra de la torre central del siglo XV, de 8 metros de altura, y junto a ella, la tumba de W. van Bockel.

A la izquierda veremos la estatua de la Sedes Sapientiae, la Virgen patrona de la Universidad. En esta zona también admiraremos cuadros de los siglos XVI-XVII y una pila bautismal de 1490. Es de destacar el tesoro Schatkamer, instalado en las 13 capillas que forman esta parte del templo, donde hay monumentos funerarios de los siglos XII al XVI. En el coro hay una importante sillería de Bruye, de 1438, con una soberbia Cabeza de Cristo en el centro, del siglo XII.

Interior de la Catedral

Siguiendo nuestro paseo contemplativo nos encontramos con más cuadros, concretamente dos trípticos, Santa Dorotea y San Ivo, de 1593 obra de Jos van der Baren. Y un poco más adelante una de las pinturas flamencas más famosas e importantes, el tríptico del Descendimiento de Roger van der Weyden, el maestro más importante de Tournai, la primera escuela pictórica flamenca. Luego observaremos el tríptico de San Erasmo, de 1465, y el tríptico de La Cena, de 1464, ambos de Dierick Bouts, alumno de Van der Weyden, a quien se le considera el trágico más grande de la pintura flamenca.

Frente a estas capillas, y concluyendo ya nuestra visita, hay una nueva torre en miniatura de varios metros de altura, esculpida en piedra por De Layens en 1450. Y a su lado las tumbas de la duquesa de Brabante, Matilda de Boulogne (1211) y de su hija María de Brabante (1260). Cerca se encuentra el coro, sostenido por una cripta románica del siglo XI.

Para conocer mejor la ciudad:

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