James Ensor, el padre del expresionismo belga

James Ensor

James Sidney Edouard, el Barón de Ensor, o James Ensor, nació en Ostende, el 13 de abril de 1860. De padre inglés y madre flamenca, perteneció al grupo de los Less XX, grupo surrealista y expresionista de la época. En Bélgica se le conoce como uno de los padres precisamente del surrealismo y el expresionismo en el país.

Los primeros motivos de inspiración de James Ensor fueron los extraños objetos que tenía su padre en su tienda. Una enorme variedad de conchas marinas, prismáticos y máscaras para el carnaval, sorprendieron al joven Ensor. Debido a su bajo rendimiento académico, James Ensor abandonó la escuela con tan sólo quince años, y comenzó a frecuentar los talleres de pintura de los artistas locales.

Pasó tres años, de 1877 a 1880, en la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas, aprendiendo dibujo y pintura. Allí realizó su primera exposición en 1881.

En 1884 regresó a Ostende y comenzó a pintar máscaras y esqueletos, adquiriendo fama en muy poco tiempo. Sus primeras obras, entre las que se incluyen Música de Rusia, en 1881, y Los Borrachos, en 1883, hacían hincapié en temas tradicionales como paisajes, retratos, bodegones, e interiores, con gran profundidad de color y una luz impresionante.

A partir de 1892, las obras de Ensor se consideraron el comienzo del expresionismo del siglo XX. La más famosa de esta época fue la Entrada de Cristo en Bruselas, de 1889. A pesar de todo, se la rechazaron muchas veces, ya que se consideraba un poco escandalosa. Sin embargo, se expuso rápidamente.

A mediados de 1880, influenciado por los vivos colores de los impresionistas y las extrañas imágenes de los maestros flamencos como el Bosco y Pieter Brueghel, su estilo y la elección de los temas dieron un giro radical. A través de personajes como payasos o esqueletos, comenzó a exponer la corrupción de los valores humanos y la inhumanidad generalizada. De esta época destacan sus obras El Escándalo de las Máscaras, de 1883, y los Esqueletos peleando por un hombre ahorcado, de 1891.

A lo largo de su vida, James Ensor fue reconocido con una gran cantidad de premios. En 1895, el Museo Real de Bellas Artes de Bélgica se hizo cargo de su trabajo El Chico de la Lámpara, de 1880. En 1920 ya era uno de los grandes artistas de la historia de la pintura en Bélgica. En 1929 el rey Alberto le concedió el título de Barón, mientras que en 1933 fue condecorado con la Legión de Honor belga.

En un contexto histórico, el arte de Ensor, con sus colores violentos, habla mucho sobre las tensiones de su tiempo. A través de sus pinturas, James fue capaz de expresar lo inexpresable.

En los últimos años del siglo XIX, el estilo de Ensor se suavizó, y se dedicó algo más a la música. Su época final recoge trabajos como los de la Muerte de la Madre del Artista, de 1915. James Ensor nunca se casó con la mujer que siempre le acompañó, Augusta Boogaerts. Murió pacíficamente el 19 de noviembre de 1949, dejando atrás un legado que será recordado de generación en generación.

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