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Canal del Damme en Brujas 2

El recorrido que hay entre las ciudades de Brujas y Damme es uno de los más evocadores paseos que pueden hacerse no solo en los alrededores de la ciudad flamenca, sino, me atrevería a decir, uno de los más bellos y relajantes de toda Flandes.

Ambas ciudades se encuentran conectadas por el canal de Damme, el Damse Vaart, de poco menos de 7 kms. de longitud, un paseo arbolado, tranquilo y silencioso, que os aconsejo toméis con todo el tiempo del mundo para poderlo saborear plenamente. Tenéis para ello muchas posibilidades, no solo caminando si es que os encontráis con ganas y fuerzas, sino en autobús, coche, o como suele hacerse, en un pequeño barco que hace el tour o en bicicleta.

Caminando os llevará algo más de hora y media o dos horas a ritmo normal, el autobús unos 20 minutos (aunque sin duda, no lo disfrutaréis igual) y en barco aproximadamente una hora. Sin embargo, lo más recomendable es alquilar una bicicleta y pedalear. ¿Recordáis “Verano azul”, la idílica imagen del grupo de niños pedaleando tranquilamente con la musiquita de fondo? pues algo similar. Esa es la sensación que produce “biciclear” por los caminos que discurren junto al canal.

Curiosamente a este canal se le conocía como el “Canal de Napoleón“. Os preguntaréis por qué, pero es que su historia es muy llamativa, y se entronca directamente con los tiempos de Waterloo y su batalla.

Damme es una localidad de apenas 15.000 habitantes que, como he dicho, se encuentra muy cerca de Brujas. Aunque la ciudad, dos siglos atrás, tenía algún canal navegable, lo cierto es que estaba prácticamente incomunicadam una situación que resultaba extraña cuando se trataba de un punto estratégico importante en el camino al mar desde el centro de Bélgica. Así lo vio Napoleón cuando intentó abrirse camino hacia el Mar del Norte, uniendo los dos puertos navales más imporantes con los que contaban los franceses por aquel entonces, Dunquerque, en territorio francés, y Amberes, en terreno belga. Damme, queda así por medio, justo en la parte norte de Brujas.

Más información sobre la ciudad de Damme

Empezó así la construcción de un canal navegable en el año 1812. Dos años después, en el 1814, el tramo entre Brujas y Damme se había completado, pero la desastrosa batalla de Waterloo para los intereses napoleónicos, detuvieron las obras, por lo que quedó pendiente de unirse a la ciudad de Sluis.

Habrían de pasar unos años, cuando la situación en Bélgica se había normalizado en cierto modo, cuando se procedió a la licitación de ese tramo, en el año 1817, y al fin, en 1821, se hizo el primer trayecto en barco desde Brujas hasta Sluis.

Poco después, con la independencia de Bélgica en 1830, y su enfrentamiento con la vecina Holanda, las presas evitaron que el canal fuera navegable durante años, de modo que entre aquel año de 1830 y el de 1842, ningún barco lo recorrió. La apertura definitiva del canal completo, desde Brujas a Sluis se produjo en el año 1857, limadas ya las asperezas entre holandeses y belgas, y poco después comenzaría la navegación en barcos de vapor que se mantuvo hasta el año 1940 cuando con motivo de la Segunda Guerra Mundial se voló parte del canal más allá de Damme. Esta parte nunca se reconstruyó y por eso, hoy día, lo que se puede navegar es solo el tramo entre Brujas y Damme, una zona que con el paso de los años se ha ido haciendo cada vez más popular entre senderistas y ciclistas.

Atardecer junto a los molinos en el Damme

Atardecer junto a los molinos en el Damme

Cómo llegar al canal de Damme desde el centro de Brujas

Yo lo he hecho andando, y os puede llevar hacerlo, a buen paso, unos tres cuartos de hora desde la grote Markt hasta el comienzo del canal en el cruce con la R30. Como os dije, podéis hacerlo en bus, con la línea 43, pero os recomiendo hacerlo a pie para conocer también la parte norte de la ciudad, y atravesar una plaza con cierto encanto como es la Jan Van Eyckplein. Pero vayamos por pasos…

Situados en la Grote Markt, debéis pasar frente al Palacio Provincial y el Museo Histórico y adentraros por la Vlamingstraat. Seguidla hasta el cruce con la Academistraat y entonces torced a la derecha por ésta. Os llevará hasta la plaza de Jan van Eyck. Desde ahí podéis bien ir bordeando el canal que empieza justo en esa plaza, o bien ir por la calle Genthof (este camino es más corto y recto), atravesáis un puente sobre el canal y os adentráis en la Potterlerei, caminando junto al canal. Siguiendo todo el camino junto a éste, por la Potterlerei acabaréis al principio del canal del Damme.

Para saber más…

Para pasar la noche en la ciudad

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