Cómo recorrer Bruselas en dos días

El Atomium - Bruselas en dos días

Los viajes no siempre se extienden el tiempo que queremos, a veces hay que armar itinerarios cortos, elegir atractivos puntuales. Bruselas es una ciudad que tiene cientos de lugares para visitar, podríamos estar más de un mes paseando por sus calles, pero, si sólo tenemos un fin de semana, hay determinados puntos que son obligatorios.

Llegada a Bruselas

La mejor forma de comenzar el recorrido es desde el centro. Allí está la Grand Place, rodeada de hermosas construcciones neoclásicas, por ejemplo el Ayuntamiento, la Maison du Roy, la Iglesia de San Nicolás y la sede de la Bolsa de Comercio y en las calles adyacentes, el famoso Manneken Pis.

Este pequeño paseo es perfecto para aprovechar el mismo día que llegamos, no importa que sea de noche. Es una vuelta breve y muy significativa, donde se ve el corazón de la historia de la ciudad. Y si os apetece cenar en las cercanías, os recomiendo acercaros hasta la Plaza de Santa Caterina, un lugar muy ambientado y con excelentes sitios para comer, sobre todo, especializados en pescado.

Para conocerla a fondo: visita a la Grand Place de Bruselas

Grand Place de Bruselas de noche

Grand Place de Bruselas, de noche

Bruselas en dos días

Primer día

El primer día completo vale la pena iniciarlo con una visita al Parque del Cincuentenario, de allí, directo al Autoworld, uno de los museos con las mejores colecciones de automóviles del todo mundo. La segunda escala puede ser el Parque de Bruselas, donde se encuentran dos de los más importantes monumentos: el Palacio Real y Palacio de la Nación, sede de la Cámara de los Representantes y del Senado desde 1830. Esta zona se encuentra a unos dos kilómetros del parque del cincuentenario pero el camino a pie no se hace pesado (unos 30 minutos y es en línea recta). No demasiado lejos, sobre la Rue des Colonies, se encuentran la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, y cerca las Galerías Saint Hubert.

De regreso a la Plaza Real, enfrente de la Iglesia St. Jacques Coudenberg, están los museos Magritte y el de Bellas Artes. Allí podremos ver obras representativas de los últimos tres siglos del arte europeo, con especial atención en la producción propia de Bélgica. No mucho más allá, continuando por la Rue de la Regence, os encontraréis con el Petit Sablon, una encatadora y recogida placita histórica y frente a ella la preciosa Iglesia de Nuestra Señora del Sablon. Por último recomendaros esta zona, según la hora, bien para tomar un magnífico chocolate (hay por aquí varias chocolaterías bien conocidas) o bien cenar (también podéis encontrar algunos de los mejores restaurantes de Bruselas).

Petit Sablon

Petit Sablon e Iglesia de Notre Dame du Sablon

Segundo día

El segundo día es propicio para paseos más relajados. Es ideal una visita, por ejemplo, al parque Mini Europe y el Atomium, que es uno de los símbolos más famosos de la ciudad. Lo mejor es estar a las 09:30 en la Estación de metro Heysel, que está cerca de los dos destinos. Ambos lugares se encuentran al lado mismo del gran (en tamaño) Parque Laken, donde además se encuentran los preciosos Invernaderos Reales. Este es un recorrido de toda la mañana, así que es recomendable salir preparado para almorzar algo en la calle. Si sobre la tarde todavía nos queda tiempo, sería interesante que no extendamos hasta la Basílica del Sagrado Corazón, a la que también se conoce como Basílica de Koekelberg, otro monumento precioso, típico dentro del lineamiento Art-decó.

Más información

atomium-desde-el-bruparck

Vistas del Atomium

Últimas recomendaciones para el viaje

Si queréis viajar aún más cómodo y sin tener que preocuparos de andar, saber qué visitar o cuándo hacerlo, de tickets de entradas o de tener que tomar éste o aquel metro, os recomiendo entonces que os pidáis, de entrada una visita guiada por la ciudad. Con un guía experto podréis tener una primera idea de Bruselas que os ayudará a situaros para luego ya visitar más a fondo aquella zona que más os guste.

Alojamientos

Por último, solo me queda aconsejaros que el alojamiento lo toméis en la zona céntrica de Bruselas. Es cierto que cuanto más cercanos estéis a la Grand Place más caro os puede resultar, pero no es menos cierto, que mejor aprovecharéis el tiempo.

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