Bastogne, la Batalla de las Ardenas

Bastogne

El 10 de mayo de 1940, Bélgica es invadida por Alemania. Al atardecer de aquel día, los alemanes tomaron la ciudad belga de Bastoña, o Bastogne, a pesar de la heroica resistencia de los locales. En septiembre de 1944, las tropas alemanas fueron rechazadas del país.

Hitler, consciente de que el destino de la guerra es muy desfavorable para ellos, decide cortar el frente en dos. Después de varias reuniones con sus altos oficiales, decide llevar, como en 1940, su ataque hacia la región belga de las Ardenas y luego oscurecer con bombas Amberes. Si su plan hubiera tenido éxito, los aliados hubieran sufrido un retroceso enorme.

La región de las Ardenas se considera un bosque intransitable en invierno. Las condiciones climáticas iban a tomar un papel determinante en la batalla. La niebla resultaba fundamental para los ataques y la resistencia aérea. El 16 de diciembre de 1944 los alemanes abrieron fuego, desencadenando lo que más tarde se conocería como la Batalla de las Ardenas. Totalmente sorprendidos, los americanos comenzaron a retirarse. Desde Pearl Harbour, los americanos no se mostraban tan confundidos.

El principal objetivo de los americanos fue bloquear la ofensiva alemana para preservar el lugar, importante centro de comunicaciones. De ahí que se tuviera que recurrir a las principales avanzadillas, como el Ejército de Patton. El 19 de diciembre tuvieron lugar intensos combates en Neffe, Wardin y Noville. Un día más tarde, la ciudad de Bastogne estaba rodeada. El 22 de diciembre, los enviados alemanes exigen la capitulación de las fuerzas americanas, lo que respondieron con un NO rotundo.

El 23 de diciembre. aprovechando un momento de parada en las hostilidades, los americanos bombardearon las tropas alemanas, enviando mediante paracaídas ropas, alimentos y armas a la ciudad de Bastoña. El 26 de diciembre, las tropas del General Patton rompen el cerco de la ciudad después de terribles combates. Su entrada en Bastoña, lamentablemente, no consiguió que terminara la batalla.

A partir de aquí se sucedieron sangrientas luchas, a veces incluso a cuchillo, que llegarán hasta el 18 de enero de 1945, fecha oficial en la que finaliza la Batalla de las Ardenas. Para los historiadores, fue el propio Hitler quien aceleró el proceso de su derrota e hizo un regalo excepcional a los soviéticos. El gran número de bajas que tuvo su ejército en la Batalla de las Ardenas, unido al aumento del Ejército Rojo, fue el inicio del fin para el Führer.

Los hombres y los equipos perdidos durante la batalla fueron irreparables. La ciudad de Bastoña no ha olvidado nunca aquellos trágicos momentos de su historia, y varios monumentos en la ciudad recuerdan a todos aquellos que dieron su vida por la libertad del pueblo belga y la paz en el mundo.

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